sábado, 18 de marzo de 2017

Arar.




Caigo en esta prudencia
que entre los parpados me propongo,
vil audacia
que persigo y encuentro,
pienso bajo una noche de luna
a la usanza de un poeta
que desgasta su mirada
en la sombra perfecta.

Busco el silencio que me robaron,
la luz de aquellos ojos
que de inocencia clamaron,
entre los meandros
de unos cuerpos abrazados,
la posibilidad de extinguirme
en el propio engaño
y el temor de los ideales creados.

Extraviado
en un verso,
con el miedo de defraudarlo,
soy poeta confeso
y a la vez hombre
con la fuerza derramándose
en un sudor de tinta,
en un parir la letra,
sueño imposible
soliloquio solitario
navegando en un charco
de imaginación factible.

Fatiga doliente,
sombra encadenada,
sordo vibrar
que me empuja a versar,
solitario destino,
en el pensamiento me encamino
orla de viento
musa del sufrimiento
si tu pudieras…
devenir el surco
arar el poema.




Imagen: Autumn - Jono Dry Art
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